Barack Obama amplia el territorio protegido de Hawái, ¿por qué?

En el año 2006, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, declaraba como zona protegida al Monumento Marino de Papahanaumokuakea, en Hawái, junto a sus problemas de hawaii. Para aquel entonces, una de las zonas más remotas del planeta, y también una de las más biodiversas, se mostraba como un enclave perfecto para la investigación marina y, casualmente, a favor de los intereses de los Estados Unidos.

Este pasado 26 de agosto, el presidente actual y saliente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha decidido ampliar el territorio protegido de este Monumento Marino Nacional, hasta llegar a un millón y medio de kilómetros cuadrados, convirtiéndose así en la zona protegida más extensa del mundo, y por ende, también en el espacio marino protegido de mayor extensión del planeta.

Todo esto no hace más que despertar una pregunta, que más de un analista ambiental se ha realizado: ¿por qué?

¿Por qué Barack Obama ha realizado esta acción en Hawái?

No es la primera vez que una acción de Obama tiene la misma pregunta. En su momento, también se buscaban motivos para justificar el acercamiento a la República de Cuba, país que por más de 50 años fue inadvertido para los norteamericanos. Con esta declaración medioambiental, el presidente de los Estados Unidos vuelve a estar en el centro de los cuestionamientos.

En primer lugar, se trata de un interés tecnológico. El medio ambiente siempre ha sido interés de los laboratorios americanos, que con proyectos como HAARP y afines han logrado avances en el descubrimiento del origen y posibles remedios para el calentamiento global, terremotos y tsunamis. La zona protegida de Hawái es una de las más biodiversas y, dada su actual extensión, es un campo gigantesco por explorar y de donde sacar conclusiones.

Es el hogar de más de 15.000 especies autóctonas, entre terrestres, acuáticas y aves, por lo que la decisión del líder estadounidense ha tenido un voto de confianza de parte de la comunidad pro-ambientalista. A esto le surge la pregunta que el tiempo responderá, ¿por qué ahora?