Come dulces y postres sin preocuparte por las calorías

Es posible que el título de este post te haga soñar con un suplemento mágico que elimina las calorías que llevas dentro por abusar de los dulces tradicionales. Así que, si has venido por ese suplemento, debo adelantarte que no existe. Al menos no todavía.

La propuesta de hoy es, contrario a la imaginación mágica inicial, combinar lo saludable con lo pecaminoso de los postres convencionales y tener algo delicioso que disfrutar a media tarde, como merienda, o si eres de los que ven películas entrada la noche y necesitas algo que “masticar”, también poder cuidarte en el acto.

Aquí, algunos de los postres que no debes obviar:

  1. Yogurt nivel “Dios frutal”: a todos nos fascina el yogurt. A los intolerantes a la lactosa les gusta su sabor, aunque no sus consecuencias. A algunos no les gustan los yogurts envasados y con códigos de barras, pero les gustan los yogurts caseros. Por eso, el yogurt será el postre indicado para este postre de merienda. Para elevar el yogurt a su nivel de “Dios frutal”, trocea en cubitos y mete al congelador algunas frutas dulces, o tus favoritas (duraznos, fresas, manzanas, peras,…). Al estar congeladas, lánzalas al tarro donde está el yogurt, y mezcla con la misma cuchara con la que te lo vas a comer viendo la TV.

Si te da pereza extrema prepararte un postre como ese, pues, te tengo una solución siempre a la mano con la que puedes comenzar a deleitar tus sentidos en pocos minutos. Vamos a ello.

  1. Postre de chocolate negro: el chocolate que conocemos como negro es aquel que tiene una pureza superior al 70%. Sí, posiblemente amargue si te lo comes así, sin más. Pero puedes mezclarlo con lo que te antoje. Puedes usar cereales, leche y licuar, o simplemente combinar con un poco de azúcar, y comerlo mientras dure tu antojo dulcero.

Como ves, comer un postre o un dulce no tiene por qué tenerte 2 kilogramos más gordo al día siguiente.